lunes, 28 de mayo de 2018

La ficción del PSOE

Probablemente, el mayor problema del Partido Socialista Obrero Español es que hace mucho que no es socialista, pero mucho. Aunque no es menor que ya nadie se crea lo de obrero. Así que lleva ya mucho tiempo, desde bastante antes de que cayera Zapatero, siendo sencillamente un Partido Español, que es lo que permanece cuando se te caen la S y la O.

Mientras ZP pudo poner en marcha algunas llamémosles “medidas sociales” se mantuvo la ficción. Sin embargo, la base de su actuación no se centra en lo que el PSOE ha hecho (aunque ganas me dan de recordar a Solchaga y a Boyer) sino en lo que no ha hecho. Esto es lo que no ha hecho: terminar con el franquismo que permanece en la sociedad y en la economía española y que penetra partidos políticos, bancos, grandes empresas, medios de comunicación y el sistema educativo.

Un momento de hace un par de meses para ilustrarlo:

El pasado 2 de abril el PSOE pedía en el Senado la ilegalización de la Fundación Francisco Franco. Con ello no hacía sino poner en evidencia que ni en los catorce años de gobierno de Felipe González, ni en los siete de Zapatero, se habían tomado la molestia de hacerlo, ilegalizarla ellos.

Pero es que solo dos semanas antes, el 20 de marzo, el PSOE volvía a pactar con el PP no revisar ni modificar la Ley de Amnistía de 1977. O sea, pactaba de nuevo y por tercera vez, no juzgar ni siquiera los crímenes de lesa humanidad de la Dictadura, tal y como lleva años reclamando la ONU. Gracias a eso ahí siguen paseando tranquilamente cómplices de asesinato, torturadores, ladrones de niños…

Y ahí, precisamente ahí, es donde se encuentra la podredumbre que une al PSOE con el PP en un maldito matrimonio indisociable: en su soterrado y continuo apoyo al franquismo que permanece. Evidente sobre todo ahora que la ficción del bipartidismo ha caído por su propio peso.

En este mismo sentido, cabe también recordar cómo el PSOE en pleno se ausentó del Congreso de los Diputados, junto al PP, el día en que los familiares de represaliados republicanos visitaron la Cámara, hace solo tres años y medio, el 10 de diciembre de 2014.

Ignorancia católica

Todo lo anterior en cuanto al franquismo. Capítulo aparte, y durísimo, por cierto, supone su absoluta connivencia con la acción de latrocinio y construcción de ignorancias de la Iglesia católica, cuyo relevante papel en la educación (con más 5.000 millones de euros de dinero público ¡al año!) destroza cualquier posibilidad de igualdad en todos los sentidos, por sobre todo de género y clase.

Me declaro absolutamente incapaz de entender cómo, cuarenta años después, los socialistas tienen la indecencia de defender que no se juzguen los crímenes de torturadores y asesinos franquistas. Y absolutamente incapaz de entender, cómo cuarenta años después, siguen protegiendo el expolio llevado a cabo por la Iglesia católica y la implantación de su educación en la desigualdad, la ignorancia, las vírgenes y las llagas.

En realidad, sí lo entiendo, en lo referente a sus dirigentes. Hay que recordar José Bono considera que “los votantes del PSOE y del PP tienen menos diferencias entre sí que sus dirigentes”. Lo que no comprendo, no comprendo de ninguna de las maneras, es cómo las bases permiten todo lo anterior y por qué siguen apoyándoles en dicha infamia.

Luego ya un día hablamos de su apoyo a la Corona y su destrucción de cualquier idea de República, que el tema merece artículo aparte.






Cristina Fallarás
Periodista


(*) Dedicado a Alfoso Guerra, el siniestro tocador de Mahler.

jueves, 17 de mayo de 2018

La democracia puede desvanecerse de la noche a la mañana



Múltiples y muy claros síntomas apuntan a un camino que conduce al fascismo. La versión fascismo siglo XXI. Y a una creciente campaña para su normalización.

España es un país proclive a esa tendencia. Un artículo de The New York Times se preguntaba hace unos días por qué se están rompiendo tantas democracias y citaba en la primera frase a nuestro país
Desde el 11M a hoy, se capta la mitad del mensaje. Cada vez que España tiene un problema serio, se va más a la derecha. Y a una sociedad más banal, más perdida.

Dejemos de llorar por el 15M. Dejemos de pensar en lo que puedo ser y no fue, porque lo que hoy amenaza nuestro presente aterra. Dejemos de llorar por la leche derramada dado que estamos en trance de verter lágrimas de dolor irreparable. Múltiples y muy claros síntomas apuntan a un camino que conduce al fascismo. Con algunos matices diferentes, la versión fascismo siglo XXI. Y a una creciente campaña para su normalización. Algunos de sus exponentes están ya en la agenda mediática. Y en los propios medios incluso. 
La ultraderecha actual viene envuelta en modelos de diseño y una vaciedad de mensajes que se inscribe en lo pueril. Es lo que cuadra a la sociedad, a una parte de la sociedad, que se ha dejado formatear a esa misma imagen. El cuñadismo al poder que podría caer en la tentación de saltarse buena parte de los procesos imprescindibles en democracia. Abusar de los atajos, de las fakenews que al mismo tiempo dicen combatir en un redoble del cinismo. Temibles sus señalamientos y su irresponsabilidad. Trump es el prototipo, pero no está solo. El modelo se está expandiendo y brotan esquejes por medio mundo. En Europa. En España. Sin reparar en la extrema peligrosidad del fenómeno. 
Nuestro país es proclive a esa tendencia. Un artículo de The New York Times se preguntaba hace unos días por qué se están rompiendo tantas democracias y citaba en la primera frase a España: “Italia, Polonia, Hungría e incluso España: la democracia europea está en ruinas”. Luego venía un listado de los habituales.

Una de las razones fundamentales -explicaban los autores y lo comparto completamente- está en el poso que dejan las dictaduras. “Más de dos tercios de los países que han pasado a la democracia desde la Segunda Guerra Mundial lo han hecho bajo las constituciones escritas por el régimen autoritario saliente”, dicen. En esas circunstancias han procurado salvaguardar a las élites y darles una ventaja en política y en competencia económica. “Para lograr estos fines incluyen factores como el diseño del sistema electoral, los nombramientos legislativos, el federalismo, las inmunidades legales, el papel de los militares en la política y el diseño del tribunal constitucional”.

En este contexto y con una severa recesión económica puede ocurrir que “el descontento ciudadano cristalice en furia e incite a los votantes a expulsar en masa a los partidos políticos tradicionales”. Y “conducir finalmente a la desaparición democrática” cuando los actores principales de la política apelan a la demagogia.

En España, clavan el diagnóstico. Nosotros tenemos viejos y nuevos entusiastas adictos a la demagogia. 
El sustrato antidemocrático, impregnado de corrupción, nos lleva a asistir a hechos espeluznantes que no hubieran sido admitidos hace bien poco. No en el famoso 11M del 11. Ahí tenemos vigente y renacido un Ducado de Franco que se están comiendo todas las élites y que, como decía nuestro compañero Carlos Hernández, no será tan difícil de suprimir cuando Felipe VI le quitó a su hermana y a su cuñado el Ducado de Palma. Es un conjunto inmenso donde el viejo franquismo y la eterna ultraderecha sientan sus reales sin el menor pudor. Un sector de la justicia se muestra tuerta al enjuiciar sus atropellos.

Es un país en donde está a punto de entrar en la cárcel una persona por cantar. Se juzga a una revista por un chiste. A la mínima –y a causa de las reformas que votaron y no retiran PP, PSOE y Ciudadanos- cualquier cosa puede ser considerada terrorismo. Es un país en el que el bocazas mayor del reino propone desde los micrófonos bombardear Barcelona, atentar en Alemania, o descargar una escopeta sobre políticos que le cae mal, en total impunidad.

Es un país en el que los líderes de Ciudadanos, Rivera y Arrimadas en cabeza, presionan para saltarse la voluntad de la mayoría de los catalanes y los propios mandatos constitucionales y no solo seguir sino intensificar la soga del artículo 155 en Catalunya. Pedro Sánchez, reunido con Rajoy, se apunta al tutelaje. Se ha mostrado dispuesto a activar el 155 con contundencia, si el Govern toma el camino de Torra y a mantener el control de las cuentas públicas de la Generalitat . Desde el PSOE, Pepe Blanco propone que Rajoy nombre presidenta a Arrimadas (el gran plan del sistema) porque es "lo normal". ¿En serio no chirría todo esto a los demócratas? 
Denunciarlo no es apoyar las ideas y los excesos del nuevo presidente catalán, Quim Torra. O cualquier disyuntiva excluyente entre blanco o negro. Salvo la que preserva valores fundamentales como la verdad, la justicia, la democracia. Precisamente los que no admiten medias tintas. El problema es que la torpeza malintencionada actual no entiende o no quiere entender que el maniqueísmo se supera al término de la infancia. Esta puede ser la gran falla de base que nos está conduciendo a un futuro realmente temible.

Hablamos ya un día de El cuento de la criada (The Handmaid's Tale), publicado por la escritora canadiense Margaret Atwood en 1985, y renacido en 2017 al convertirse en serie de televisión. En una nueva introducción, la autora apunta ideas clave: “Como nací en 1939 y mi conciencia se formó durante la Segunda Guerra mundial, sabía que el orden establecido puede desvanecerse de la noche a la mañana”. Asegura que no sirve decir “esto aquí no puede pasar”. Porque, “en determinadas circunstancias puede pasar cualquier cosa en cualquier lugar”.

Cita Atwood los temores que suscitó Trump desde que puso el pie en la Casa Blanca. Con él se instaló “la percepción de que las libertades civiles básicas están en peligro junto con muchos de los derechos conquistados por las mujeres”. Porque “las mujeres y sus descendientes han sido la piedra de toque de todo régimen represivo de este planeta” a lo largo de la historia. No ocurre solo en EEUU ni mucho menos. Repasen la lista de las democracias en ruinas.

Añade la autora de El Cuento de la Criada que “muchos regímenes totalitarios han recurrido a la ropa -tanto prohibiendo unas prendas, como obligando a usar otras- para identificar y controlar a las personas. Así resulta mucho más fácil señalar a los herejes”. No pienses en amarillo, se podría añadir. Usa rojigualda en bandas anchas o estrechas.

Ve Margaret Atwood al alza –también- “la proyección del odio contra muchos grupos”. Muchos. Los extremistas solo ven odio en el odio ajeno. Y no olvida hablar de la complicidad con la tiranía de algunos entre las propias víctimas. Los que aceptan la merma de sus derechos a cambio de una cierta protección.

La democracia, toda tu vida, se puede ir al traste en un momento, en cualquier momento. Te pueden matar a sangre fría en una protesta cuando se abre una cadena de resultados previsibles. Eligen a Trump, un necio, ególatra y malintencionado. Por sus intereses personales cambia su embajada a Jerusalén en el polvorín israelí. El Ejército mata a 49 palestinos. Hiere a más de 2.400. Así, precisamente, triunfaba la involución en El Cuento de la Criada.

El principal valor de escribirlo ayuda a que no se cumpla, dice Margaret Atwood, quizás para alentar la esperanza. A buscar resortes para salir de ese canal de bordes elevados que nos impide ver el conjunto y el rumbo, desde luego.

En 2011, una gran parte de la sociedad española entendió, tras la indignación de las plazas del 15M, que no debía votar otra vez al gobierno del PSOE. No atendió tanto a la segunda parte del enunciado: tampoco al PP. Y así le dio mayoría absoluta. Manos libres para cuanto quiso y quiere hacer.

Ahora mucha gente va comprendiendo que el diluvio de destrozos, insultos y desfachatez del PP hacen insostenible su gobierno. Y se disponen a solucionarlo –dicen las encuestas y los medios, dicen, dicen que no sé yo- entregando el poder a Albert Rivera y sus Ciudadanos. Cada vez que España tiene un problema serio, se va más a la derecha. Y a una sociedad más banal, más perdida.

ZONA CRÍTICA,Rosa María Artal.

viernes, 11 de mayo de 2018

Europa no espera y por supuesto no para

Europa no espera y por supuesto no para. El corredor del Mediterráneo irá desde el norte de Europa a Italia, perjudicando a todos los puertos y centros logísticos de España. ENHORABUENA PPSOE & Cs. SEREMOS MÁS ÁFRICA QUE EUROPA GRACIAS A TODOS LOS CORRUPTOS INÚTILES DE LA GRANDE Y LIBRE QUE NO HAN ESTADO POR LA LABOR.

CUANDO cayó el Muro de Berlín, Europa comenzó a reparar sus redes de transporte este-oeste divididas. Un tren revivido de París a Moscú anunció la nueva era. La estación principal de la catedral de Berlín, inaugurada en 2006, se convirtió en el nuevo centro neurálgico del continente. Pero los viejos cuellos de botella norte-sur vuelven a ser el centro de atención. De los nueve "Corredores de la red central" actualmente destinados a la inversión de la UE, seis son más verticales que horizontales. 
El eje central de esta estrategia es el "corredor escandinavo-mediterráneo" desde Suecia y Finlandia, pasando por Dinamarca, Alemania, Austria e Italia hasta Malta en el sur. Este programa, financiado conjuntamente por la UE y los estados miembros, incluye la electrificación ferroviaria, la modernización portuaria y los dos proyectos de ingeniería más grandes del continente. El mayor progreso ha sido en el extremo norte de la ruta. El enlace de Oresund, un enlace de 16 km de carretera y ferrocarril, puente-túnel entre Malmo y Copenhague que se inauguró en 2000, ha tejido las dos ciudades en una sola región. 

El siguiente paso es vincularlos a Hamburgo con un túnel con dos vías de tren y una autopista de cuatro carriles bajo el estrecho de Fehmarn ("Fehmarnbelt" en alemán), explica Lars Friis Cornett, subdirector del próximo proyecto Fehmarnbelt, que pronto será el sitio de construcción más grande del continente. Esto crearía una nueva economía regional llamada "STRING".¿Por qué es necesario? Con sus rutas marítimas estrechamente interconectadas y las cadenas de suministro industriales, Copenhague y Hamburgo ya son una economía en muchos sentidos. Pero meterse entre ellos es una molestia. La ruta terrestre, tomada por cientos de camiones por día, es un viaje de seis horas. Hay un enlace al mar, pero esto también es tortuoso. Después del corto recorrido desde Copenhague hasta la costa sur de Dinamarca, el tren se ralentiza al entrar en el puerto de Rodby. En raíles especiales, ingresa en un ferry junto a los automóviles y camiones. Los pasajeros desembarcan y corren a la tienda a bordo (el alcohol y los cigarrillos solo se pueden vender en aguas alemanas, que representan solo 17 minutos del viaje). Después de una hora, el ferry atraca en Puttgarden y los pasajeros vuelven al tren, que sale en las vías alemanas y se dirige hacia Hamburgo. Todo el viaje entre las dos ciudades toma cuatro horas.

El proyecto Fehmarnbelt fue acordado por los gobiernos de Alemania y Dinamarca en 2007 y respaldado por las autoridades de planificación danesas en 2015. Ahora solo queda para los planificadores alemanes dar luz verde para 2020, cuando la construcción comience. A pesar de las protestas, los planificadores confían en que tendrán autorización para el próximo año. Financiado por el gobierno danés, que recuperará su dinero de los peajes, la construcción implicará hundir grandes secciones de unidades de túnel en el lecho marino; el "Principio de Lego", el Sr. Cornett lo llama. Cuando se complete en 2028, este será el túnel sumergido más largo del mundo. Con las mejoras asociadas de la carretera y el ferrocarril, reducirá el viaje en tren de Hamburgo a Copenhague a dos horas y 40 minutos. Los constructores esperan que el tráfico vial a través del estrecho en 2030 sea más del doble de lo que era en 2011.

Desde Hamburgo, el viaje inmediato hacia el sur es fluido en las autopistas y vías de tren de alta velocidad de Alemania. La bifurcación del carril del sur vía Berlín fue acelerada por una actualización reciente de líneas a través de Sajonia y Baviera septentrional. El 8 de diciembre, Angela Merkel se unió a otros dignatarios para un viaje en tren de menos de cuatro horas desde la capital alemana a Munich, en lugar de más de seis horas.Entonces, sin embargo, el viaje se ralentiza drásticamente. Desde Innsbruck, en Austria, el tren se acerca al Paso Brenner, a través del cual el 40% de todo el tráfico transalpino viaja a lo largo de una plataforma estrecha y empinada que serpentea a lo largo del costado de un valle. El tren va tan despacio que los pasajeros pueden observar las flores alpinas asomando por la nieve. No más de dos horas después de dejar Innsbruck, en Fortezza, en Italia, se acelera hacia abajo, la nieve da paso a los viñedos y las llanuras del valle del Po. Las carreteras no son mejores: 1 millón de camiones al año viajan a través del paso y los colapsos largos son comunes.

De ahí el inminente Túnel Brenner Base, financiado en un 40% por la UE y el resto por los gobiernos austríaco e italiano, que a 64km de Innsbruck a Fortezza será el más largo del mundo cuando se inaugure en 2026. Podría transformar el comercio intraeuropeo aumentando la cantidad diaria de trenes a través del pase de 240 por día a 591, la mayoría de los cuales transportan mercancías.Desde Fortezza, la velocidad aumenta gracias a la red ferroviaria italiana. Desde 2009, los elegantes trenes Frecciarossa y Frecciargento (flecha roja y plateada) han reducido los tiempos de viaje entre Milán y Nápoles de ocho horas a poco más de cuatro. Pero desde Nápoles la inversión se detiene. Hay un servicio lento, dos veces al día a Sicilia con un ferry desde Salerno, y uno al día desde Villa San Giovanni. El contraste con el norte de Europa es austero: el Estrecho de Messina es la mitad de ancho que el cruce de Oresund, pero un puente hacia Sicilia ha sido un destello en los ojos de los políticos durante décadas. La isla sigue siendo demasiado pobre para que sea económico construir un enlace de este tipo y operar trenes de alta velocidad a Palermo, su capital.

Eso es un recordatorio para los políticos europeos, que están preocupados por la reactivación de la división este-oeste. Esa ruptura tiene que ver con la política, un producto de la casualidad histórica. Es soluble. Pero la brecha norte-sur del continente es en muchos sentidos más profunda: implica barreras intransigentes como montañas altas y mares espumosos, así como profundas diferencias culturales y económicas. A su manera, el expreso Malmo-Palermo sería un logro político tan grande como su homólogo de París-Moscú.

Este artículo apareció en la sección de Europa de la edición impresa bajo el título "El expreso Malmo-Palermo"

martes, 27 de febrero de 2018

Ciudadanos lleva al Congreso una ley de mierda,que reduce a cenizas los derechos laborales


El gancho es una vulgar trampa: “los trabajadores temporales pasan a cobrar 20 días por año trabajado en lugar de 12”

Muchos de los nuevos contratos que se firman en nuestro país son estacionales: una semana, un mes, tres meses.., dependiendo de si la estacionalidad es la Navidad, la Semana Santa o el verano. A efectos reales ¿A estos trabajadores les beneficia tener una indemnización de 20 días por año trabajado en lugar de 12? La respuesta es no. El incremento de su indemnización es estrictamente marginal.

¿Se va a dejar de despedir a los trabajadores que dependen de un puesto de trabajo estacional? No, y quien diga lo contrario miente.
Una cruel estafa a los derechos laborales: la indemnización pasa de 33 días por año trabajado a tan sólo 20 días. Despedir sale un 39% más barato

A todos los trabajadores les van a indemnizar con 20 días por año trabajado si la empresa decide poner fin al contrato laboral. A las empresas, incluidas las del IBEX 35, les va a resultar más barato despedir a su personal. Un 39% más barato para ser exactos.

La coletilla de los 33 días por despido improcedente es otra trampa. Ninguna empresa va a reconocer un despido improcedente.

Conclusiones

A las empresas le sale un 40% más caro indemizar a los trabajadores temporales, es decir, los que tienen una indemnización pequeña porque no llegan al año trabajado.

A las empresas le sale un 39% más barato indemnizar a los trabajadores indefinidos, es decir, los que tienen una indemnización mayor porque han trabajado mucho tiempo en una empresa.

Una reforma, que de aprobarse, destrozaría por completo los derechos laborales. Lean siempre la letra pequeña.

LAS 4 VARIABLES DE LA FRACTURA SOCIAL CATALANA. (en castellano para pueda ser leído fuera de Catalunya)

1. NACIONALISMO VS RACIONALISMO; un problema de emociones:

Tanto entre Independentistas como entre Constitucionalistas hay una proporción de personas, difícil de calcular, con muchísimo en común: El sentimiento nacionalista. 

Son aquellos individuos, secuestrados por las emociones patrióticas, que no necesitan argumentos, ni justificaciones. Gente que defenderá España o Catalunya, sea lo que sea España o Catalunya. Como un/a enamorado/a defendería a su amante, por encima de la razón, de la reflexión y del análisis. 

Afortunadamente creo que a este subgrupo pertencen una minoría en ambos bandos. Aunque, eso sí, suelen ser los más visibles y ruidosos. Contaminadores del debate político real.

2. REPÚBLICA VS MONARQUÍA; superar el pasado para vivir en una democracia.

No hace falta ser un erudito. Un sistema político que mantiene privilegios vitalicios y hereditarios por linaje sanguíneo jamás puede ser democrático al 100%. Es tan de sentido común... que no hace falta mucha más explicación. 

Las monarquías al siglo XXI son obsoletas y anacrónicas. Y en los pocos Estados occidentales donde aún se conservan llevan a cabo un papel muy simbólico y, como mucho, de mediación. Evidentemente no es el caso de España, donde además ni siquiera cumplen un mínimo papel ejemplarizante exigible (¿Urdangarín y la infanta Cristina libres?). 

Nadie ha votado a Felipe VI, ni la constitución contempla que Leonor sea sometida a plebiscito en el futuro. Ni tampoco a su descendencia. Y así, por los siglos de los siglos. Podríamos debatir si la monarquía tiene o no tiene utilidad... pero lo que no se puede debatir es si la monarquía es un sistema democrático. Es evidente que no lo es. Y los demócratas no podemos defender jamás una constitución donde se perpetúe la figura de un monarca (incluso aunque se haya votado hace 40 años, saliendo de una dictadura, y con cadáveres frescos en las cunetas). 

La constitución a los demócratas no nos representa. Y esta realidad nos convierte a muchísimos en independentistas (no en nacionalistas)

3. INDIVISIBILIDAD TERRITORIAL VS INDEPENDENCIA JUDlCIAL; Cuando la "legalidad" se aplasta a si misma. 

A partir de los dos puntos anteriores, y (sobretodo) de la "cepillada" de l'Estatut de Catalunya, se origina el conflicto actual. Conflicto que en un principio debería ser estrictamente político. Pero que el gobierno del PP, con el apoyo indispensable de PSOE y C's, ninguneó primero, y judicializó después.

Hasta aquí no hubiera habido demasiado problema. Si existiera independencia judicial, los jueces hubieran puesto algunas cosas en su sitio, hubieran juzgado lo que les corresponde juzgar con objetividad y rigor, y habrían devuelto a los políticos lo que les corresponde a ellos gestionar. 

¿Pero qué ha ocurrido? Ha ocurrido que el conflicto toca de pleno el tema de la SACRO-SANTA UNIDAD DE ESPAÑA, y el sistema judicial (muy bien escogido a dedo por la oligarquía española) está repleto de personajes del subgrupo que he mencionado en el punto 1 de esta exposición (nacionalistas). Y por lo tanto la objetividad y el rigor han saltado por los aires. Algo extremadamente grave en un Estado de Derecho (muchísimo más grave que la corrupción política) y que automáticamente, como es lógico, fortalece el sentimiento independentista, aunque dificulta la independencia de facto. 

Que diga yo esto... independentista declarado, no tiene demasiado valor. Pero lo están diciendo organismos que nada tienen que ver con el independentismo (Human Watch Rights, el Consejo de Europa, Jueces para la Democracia, Amnistia Internacional...etc.). 

Y el caso llegará al Tribunal de Estrasburgo. Y Estrasburgo, a diferencia de los gobiernos de los Estados de la UE, no responden a criterios diplomáticos en sus decisiones. España va en camino de hacer un ridículo histórico. 

Para muestra un botón. La Euro-orden de arresto de las personas exiliadas fue retirada por miedo a hacer el ridículo. Ni en Bélgica, ni en Dinamarca, ni en Suiza... los jueces españoles saben la gravedad de sus actuaciones, y no son capaces de contrastarlas con la justicia internacional. Es inadmisible e indefendible. El conflicto catalán ha destapado que es España. 

Ya no queda ni un sólo demócrata capaz de mantener la bandera de España en su balcón. Incluso aquellos que aman legítimamente España. Los demócratas (sean o no sean independentistas) estamos estupefactos. Y tenemos motivo.

4. OLIGARQUÍA VS SOSTENIBILIDAD; El modelo socio-económico a debate.

A todo este galimatías se incorpora un 4º elemento. La "fuga" de empresas y bancos. 

Escribo "fuga" entre comillas, porque hasta la fecha ni una sola empresa ni banco han salido de Catalunya. Lo que sí han dejado claro los empresarios de las grandes multinacionales, con su gesto amenazador de cambiar sus sedes y domicilios fiscales en algún caso, es su rechazo a que las cosas puedan cambiar para ellos.

¿Dónde estaba la sorpresa? Gente que se hace rica y les va muy bien con un modelo de Estado determinado, no quieren arriesgarse a cambios inciertos que puedan acabar perjudicándolos. ¿Qué tiene eso de raro?

Está claro que, para ellos, todo es mucho más fácil y cómodo en la Catalunya española del pelotazo, de las burbujas económicas, de la especulación, de la corrupción política, del 3% y 4%, de los indultos fiscales, de las cuentas en paraísos fiscales... en una Catalunya donde ya han aprendido los atajos y las trampas fiscales españolas para enriquecerse, en lugar de una República donde las reglas están por construir. La incertidumbre es enemiga del status quo. Los poderosos no quieren cambios. Al que le va de lujo, con sus mansiones, yates, chalets y coches gama alta... ¿para qué arriesgarse a cambiar? 

Era tan lógico y previsible que los grandes empresarios se posicionaran en contra de la independencia, que lo sorprendente es que alguien se hubiera sorprendido de esas maniobras coactivas de cambio de sede. Más aún teniendo el apoyo del gobierno, que incluso cambió la ley de la noche a la mañana para facilitarlas. 

¿Los catalanes debemos dejarnos coaccionar por los grandes empresarios y banqueros para tomar nuestras decisiones? 

¿Debemos renunciar a intentar construir una república mejor por miedo? ¿Y la dignidad? ¿Y la valentía? 
Economistas y expertos catedráticos en todo el mundo aseguran que una Catalunya independiente tiene todos los ingredientes para ser económicamente sostenible y con un tejido empresarial rico. Así ha sido siempre. Y Catalunya jamás ha dejado de ser un motor económico de su zona, a la par que solidaria y tierra de acogida. Basta ya de amenazas y coacciones.

Los catalanes no debemos doblegarnos a la oligarquía de los grandes empresarios y banqueros. Por dignidad, por coherencia, por justicia y por sentido común.

domingo, 25 de febrero de 2018

Amnistía Internacional publica un demoledor informe sobre la situación en España (pobreza, censura…)

España registró el año pasado ataques al derecho a la libertad de expresión y al derecho de reunión hasta el punto de que “alzar la voz” en las redes sociales es “peligroso”, mientras que decenas de miles de personas quedaron desamparadas por políticas de austeridad y las personas refugiadas no recibieron la protección adecuada.

Éste es el resumen que Amnistía Internacional hace de España en su último informe anual, hecho público este jueves y en el que repasa la situación de los derechos humanos en 159 países durante 2017, cuando el discurso del odio y el miedo impulsado desde algunos gobiernos generó “una nueva era de activismo social” con movimientos de protesta de ciudadanos que reclaman justicia.

“2017 fue un mal año para la libertad de expresión y la reunión pacífica en España. Alzar la voz, incluso en las redes sociales, se ha vuelto cada vez más peligroso”, sentencia Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.

Beltrán apunta que la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida como ‘ley mordaza’, ha puesto “miles de sanciones contra particulares, activistas de derechos humanos y periodistas” dos años después de su entrada en vigor, gracias a “la arbitrariedad con la que se aplican las sanciones” y la falta de mecanismos de supervisión. “Hay un aumento o inquietud por la autocensura a la hora de comentar actuaciones policiales”, añade.

MEDIDAS DE AUSTERIDAD

Además, Amnistía denuncia en su informe anual el “uso excesivo de la fuerza” y el disparo de cartuchos de fogueo y de pelotas de goma el 1 de octubre en Cataluña, día en que se celebró un referéndum ilegal de independencia, y considera “una restricción excesiva y desproporcionada” de sus derechos a la libertad de expresión la prisión provisional de ‘los jordis’ (Jordi Sánchez y Jordi Cuixart).

Por otro lado, Amnistía Internacional menciona el impacto de las medidas de austeridad como consecuencia de la crisis económica, ya que, según Beltrán, “el derecho a la salud y a una vivienda adecuada no han sido protegidos adecuadamente por parte de las autoridades”.

Así, indica que el Real Decreto Ley 16/2012 pone en riesgo el acceso a la salud y la calidad del Sistema Nacional de Salud, especialmente para personas discriminadas como migrante en situación irregular y otros colectivos.

Amnistía indica que el derecho a una vivienda “está en peligro en España”, puesto que hubo 43.459 desalojos en los nueve primeros meses de 2017 y el gasto público en vivienda cayó un 19,2%. Madres solteras y mujeres víctimas de violencia de género son los colectivos más afectados por esta crisis.

Por último, Beltrán lamenta que “los derechos humanos no se encuentran en el centro de las políticas migratorias del Gobierno español”, que incumplió el año pasado su compromiso de traer 17.337 personas refugiadas a España (eran menos de 3.000 hasta el pasado mes de diciembre).

viernes, 23 de febrero de 2018

Los Borbones, una saga llena de viciosos y tarados. Va por ti, Valtonyc

Valtonyc, el rapero de Sa Pobla, deberá ingresar en prisión, después de que el Tribunal Supremo haya ratificado su condena a 3 años y 6 meses por injurias a la corona, por faltar el respeto a los Borbones. Por esta razón y a la vista de la sentencia, me parece que valdría la pena recordar quienes son los Borbones y qué han representado para España.

Los Borbones españoles tienen el honor de encabezar la lista de las estirpes reales europeas más taradas y despóticas. Y se han ganado esta plaza en la historia por méritos sobrados, vamos, que han puesto esfuerzo y ganas.

Empecemos por el primer rey, Felipe V, que se paseaba con el camisón de su mujer por el palacio real, no se lavaba y defecaba por todas partes, pensando que era una rana. No se dejaba cortar el pelo, ni las uñas de las manos ni de los pies, hasta que al final ya no podía ni andar. Ah! Y tenía una obsesión enfermiza por el sexo, un rasgo caracterológico que ha perdurado en la familia hasta nuestros días. Éste es el primer Borbón de la dinastía española, el que inaugura la exitosa estirpe real.

Parece difícil de superar, pero los que le irían sucediendo supieron estar a la altura. Su hijo, Fernando VI, tenía la manía de morder y pegar sus subordinados, hasta el punto de causarles importantes heridas. Bailaba en ropa interior y sólo se calmaba después de una buena dosis de opiáceos.

El siguiente rey, Carlos III, era un personaje melancólico, un tanto extraño. Se casó a los 22 años con Amalia de Sajonia que tenía 13. Estaba tan entusiasmado con las alegrías de la vida conyugal con su esposa, una niña a todos los efectos, que contaba en carta a sus padres las relaciones carnales que mantenía, lo que suelen hacer todos los hijos, claro. Carlos III se ha llevado la fama de ser el único Borbón medianamente presentable, porque supo delegar en ministros competentes. Pero… cuidado! Delegaba porque no estaba nunca en la Corte, se pasaba el día cazando. De hecho, en la Corte, se estaba una media de seis o siete semanas al año; el resto lo pasaba en el campo. A Carlos III se le conoce como “El cazador” y un retrato de Goya muestra al rey ya chocho, escopeta en mano.

Goya también pintó a la familia real de Carlos IV: un retrato despiadado donde quedan reflejados todos los defectos y vicios del grupo en su conjunto. No se salva ni uno. Carlos IV se pasaba el día cazando como su padre, le gustaba hacer de carpintero y era un personaje manipulable, influenciado por su mujer, María Luisa de Parma, que colocó a su amante, Godoy, como ministro universal. Carlos IV cedió los derechos de la corona española a Napoleón por una modesta suma: 30 millones de reales anuales, el precio de su patriotismo. Su hijo Fernando, también obtuvo una pensión, eso sí, más escasa, de 4 millones de reales.

Después sería rey, Fernando VII, “El deseado”, un crápula vicioso y lúbrico, con un miembro viril desproporcionado como dejó anotado en sus diarios un médico de la época: “un Miembro viril fino como una barra de lacre en la base, y tan gordo como el puño en super extremidad; además, tan largo como un taco de billar“. Fernando VII tiene el honor de ser considerado el peor rey de la historia de España; un título, todo hay que decirlo, por el que compiten otros familiares suyos. No tuvo descendencia masculina, proclamó la Pragmática Sanción que anulaba la Ley Sálica y que permitía gobernar a su hija Isabel en lugar de su hermano Carlos, que habría sido el sucesor natural al trono. Este hecho desencadenaría un conflicto dinástico que ocasionaría tres guerras y miles de muertos durante el siglo XIX: las Guerras Carlistas.

¿Qué decir de Isabel II, “la Isabelota”? Heredó el apetito sexual de su padre, era consentida e influenciable, y en la corte se rodeaba de personajes grotescos, como sor Patrocinio, la monja de las llagas. Mientras, su madre María Cristina reunía una gran fortuna gracias a su influencia política y a su participación en el negocio del ferrocarril en la península. Lo de las comisiones.

La revolución de la Gloriosa, fue el primer intento de echar a la dinastía de una vez por todas, pero sin éxito. La muerte de Prim, la abdicación de Amadeo de Saboya y los conflictos de la Primera República, permitieron la restauración de la monarquía en la persona del hijo de la reina Isabel y un comandante de ingenieros valenciano, Enrique Puigmoltó. Alfonso XII, el “triste de sí”, era un joven enfermizo y melancólico que, a diferencia de sus antecesores, recibió una formación más completa en diferentes países europeos, lo que no le impidió cometer algún desliz de pardillo que le conllevó importantes problemas diplomáticos con Francia. Alfonso XII murió de tuberculosis y su esposa, la reina María Cristina, actuó como regente hasta la mayoría de edad de Alfonso XIII.

El nuevo rey destacó por su ademán soberbio y su chulería, por su voluntad de no someterse a las limitaciones constitucionales, por su nefasta obra de gobierno, por los desastres militares, por la dictadura de Primo de Rivera y … ¡Ah! Por una cuestión positiva: ser promotor del cine, gracias a las películas pornográficas que financió de su bolsillo y que realizaron los hermanos Baños. Ahora están en depósito en la Filmoteca de Valencia.

Su hijo Juan, padre del actual rey emérito, después del golpe de estado fascista, corrió a ponerse a disposición de Franco, aunque el general Mola impidió que se uniera a sus fuerzas, para no provocar malestar con los carlistas. El conde de Barcelona se afanó para volver al trono, y envió a su hijo Juan Carlos a España para que estudiara con los facciosos. ¿Qué mejor educación se puede dar a un hijo? A pesar de los acercamientos del conde de Barcelona, ​​a la oposición moderada, el interés real de la familia no era el restablecimiento de la democracia, si no la restitución de su estirpe dinástica, por el medio que fuera.

El rey Juan Carlos siempre tuvo en consideración al dictador; de hecho no ha permitido que nadie hable mal de Franco en su presencia. Juan Carlos propició consciente o inconscientemente el golpe de estado del 23-F, hablando como un bocazas con sus generales de la situación política en España y de los cambios que serían necesarios. Los cambios se produjeron por vía de la destitución de Adolfo Suárez, pero el golpe ya estaba en marcha. El rey Juan Carlos, como muchos antiguos antecesores suyos, ha tratado de engrasar su cartera hasta acumular una fortuna que The New York Times estimó en 2.300 millones de dólares, todos en negro, porque no consta que haya declarado nada a Hacienda de sus ingresos extraordinarios. Juan Carlos, como sus antepasados, ha practicado sin descanso dos de las aficiones que siempre han distinguido los Borbones: la caza y el fornicio. Del fornicio real de Juan Carlos se han derivado gastos extraordinarios pagados con fondos reservados para ocultar algunas de las numerosas aventuras que ha ido acumulando durante su reinado.

Después de aguantar estoicamente durante 300 años el gobierno de una dinastía tan peculiar, parece que todavía no ha llegado el momento de hablar, de expresar con libertad qué ha significado para los sufridos ciudadanos de esta península, haber sido dominados por el capricho de un ADN borbónico tan extraordinario. Y aún tenemos que aguantar que se cierre en la cárcel a todo quisqui que se atreva a tweetear, hablar, cantar o rapear. Como en el caso de un joven valiente de 23 años, de sa Pobla.

Jaume Grau 22 de febrero de 2018